Rastro de un cuerpo vacío #1 es el registro del rastro de un cuerpo completo en fragmentos, un total de 72 huellas digitalizadas directamente en un escáner respetando siempre el área de escaneo, aproximadamente tamaño carta, y al tamaño original del rastro, es decir, 1:1. Esto es importante pues la imagen resultante representa ese fragmento de piel, y la suma de todos los fragmentos o rastros, la piel extendida de dicho cuerpo.*
54. El cuerpo, la piel: […] Está en la piel, hace piel: auténtica extensión expuesta, completamente orientada al afuera al mismo tiempo que envoltorio del adentro, del saco lleno de borborigmos y de olor a humedad. La piel toca y se hace tocar. La piel acaricia y halaga, se lastima, se despelleja, se rasca. Es irritable y excitable. Toma el sol, el frío y el calor, el viento, la lluvia, inscribe marcas del adentro –arrugas, granos, verrugas, excoriaciones– y marcas del afuera, a veces las mismas o aun grietas, cicatrices, que maduras, cortes. (Nancy, 2007, indicio 54.)


Si pudiéramos sacarnos la piel y extenderla, esa piel mediría entre 1.7 y 2 m2
dependiendo de la estructura corporal de cada persona.
Para tener un orden y poder armar nuevamente el cuerpo fue necesario tener un mapa y hacer una catalogación de los rastros.
Cada rastro de piel tiene dos caras, una interna y otra externa; la interna es lo que está pegado a la piel y la externa es lo queda expuesto: el interior y el exterior del cuerpo. Rastro de un Cuerpo Vacío I esta armado con la cara externa de los rastros.